viernes, 2 de diciembre de 2016

LEONARDO PADRÓN Sin argumentos

 Asombra Nicolás Maduro todas las veces. Asombra que pretenda solucionar el caos  a punta de discursos predecibles y vacuos


Así andamos en estos días los que presumimos (o pecamos) de ser unos optimistas crónicos. Nos quedamos con los bolsillos vacíos. Sin argumentos para rebatir a los de talante apocalíptico. Sin evidencias de mejoría o cambio en el penumbroso horizonte que está ante nuestros ojos. Queda demostrado, cada día, con rigurosa exactitud, que en este país la palabra “asombro” es un espacio más grande que la imaginación y la propia geografía nacional. Cabe de todo en el asombro cotidiano. Cabe el estupor ante las masacres de Barlovento, Cariaco y Tumeremo (que no se nos olvide ninguna). Uno se asombra ante la vertical velocidad del dólar paralelo. Uno anda boquiabierto ante el dólar escándalo, el dólar absurdo, el dólar ilógico que hoy destroza nuestros ahorros. Y también asombra que la reacción oficial, la única respuesta del régimen, sean solo las cansinas e irresponsables declaraciones de siempre. Asombra que se endose la responsabilidad de la debacle económica a un ciudadano venezolano que en sus ratos de ocio juega a un mortal casino llamado Dólar Today. ¿Puede más un empleado de un remoto Home Depot que todo el fulgurante gabinete económico de la nomenklatura revolucionaria? Asombra oír a Nicolás Maduro, siempre retórico, siempre rimbombante, siempre mintiendo, anunciando pulverizaciones que nunca ocurren o despegues económicos que se vuelven burbujas de jabón. Asombra tanta incompetencia. Asombran nuestras muy terribles, espantosas y crecientes cifras de deterioro. Asombra Nicolás Maduro todas las veces. Asombra que pretenda solucionar el caos  a punta de discursos predecibles y vacuos. Y uno ve cómo se pone vehemente y proclama nuevas comisiones, nuevos ministerios, más motores. Y cómo decreta el ahora sí. Y todos sabemos, incluyéndolo, que solo es una mentira más en su Himalaya de engaños. Chávez muere y él lo llama indestructible y eterno. Fidel muere y también lo llama indestructible. Nuestra economía muere y la llama indestructible. Los venezolanos mueren asesinados, de mengua o de hambre, otros se van en estampida, sus pares ya no quieren saber nada de él, las encuestas gritan su rechazo y él llama a la revolución indestructible. Maduro asombra y alarma.

Pero también asombra el desatino de nuestros líderes opositores. Y confieso que, por el conocimiento humano que tengo de algunos de ellos, me parece injusto tildarlos de traidores, vendidos o colaboracionistas. Los epítetos que les han arrojado son tan copiosos como estridentes. Un costal entero de tomates verbales y crispados. Yo, por mi parte, lo que ya no le acepto a la dirigencia opositora es que su reloj no tenga la misma urgencia que la del ciudadano común. El reloj del hambre. El minutero de la ruina. La cuenta regresiva de la supervivencia. Sin duda, el intento de diálogo ha pecado de ingenuidad, de falta de malicia, de improvisación, incoherencia y unos cuantos etcéteras. Se necesitan nuevas reglas, y quizás, como lo han asomado algunos, nuevos interlocutores. Se necesita prender las luces de emergencia. Estamos haciendo agua por todos lados, señores. Basta de dilaciones. Basta de depender de la agenda de los mediadores. No es cuando ellos puedan. Los que estamos hundiéndonos somos nosotros. Falta –entonces- carácter, reciedumbre, templanza. Falta activar el YA.

Todo el país sabe que el primer remedio para salvarnos del naufragio es cambiar de gobierno. Nicolás Maduro no sirve como presidente de la República. Su larga y extenuante lista de ministros no sirve. No conocen su trabajo. No saben lo que hacen. Asombra lo incompetentes que son. ¿Conclusión lógica? Hay que despedirlos. Nuestro voto es su carta de despido. Por eso evitan cualquier evento electoral. Pero ya. No queremos más pretextos. Basta de hablar de guerra económica, el imperio y la oligarquía. Basta de tanto cinismo y mediocridad. Hay que despedir a los militares de los cargos públicos y devolverlos a los cuarteles. Hay que sacar a la camarilla revolucionaria de la administración del Estado. Es hora de regresar al siglo XXI (si es que alguna vez estuvimos en él). De asaltar el tren de la modernidad. De volver a ser normales.  


El mañana de nuestra emergencia es hoy. Ese es el único argumento que flota como una nube urgente sobre el país. A nuestros líderes opositores les pedimos que se alisten para el último inning. Pónganse de acuerdo puertas adentro y salgan con determinación a resolver lo que todos estamos exigiendo. El fin de la pesadilla. El inicio de otro tiempo para Venezuela. Si necesitan pueblo que los respalde, lo van a encontrar. Somos una rabiosa e impaciente mayoría. En realidad, sólo estamos esperando por ustedes. Ya no hay más argumentos. El mañana es hoy.

“LEOPOLDO LÓPEZ, MIL DÍAS PRESO POLÍTICO” (*)

LEOPOLDO LÓPEZ,
MIL DÍAS PRESO POLÍTICO (*)

14 de noviembre, 2016

Los mil días como preso político de Leopoldo en Venezuela
López encarna el ejemplo de quién ha elegido anteponer la libertad de su país a la propia.

Por Luis Almagro
Ser preso político es probablemente una de las mas grandes miserias a las que se intenta someter a una persona, una familia, o a una familia mas grande, un país.
Empero, es algo que llena de dignidad al que lo es y que envilece al que comete la injusticia o es cómplice de la misma y que transforma en indigno al indiferente o al que mira para el costado.
Cada preso político en Venezuela me ha dolido. Aquel que en un momento u otro se le ha negado tratamiento médico, quienes están presos porque tuitearon, o porque operaron drones en una manifestación, a los que fueron torturados, a los que no tienen acusación, o si la tienen es por crímenes inexistentes, incluso a los que arriesgaron su vida para lograr salir del país y para quienes la persecución política es permanente y los sigue adonde quiera que vayan.


(*) Editado en el Diario El País, 14 de noviembre de 2016.

Voluntad Popular presentó otra ruta para cambiar al presidente


Asamblea Ciudadana este sábado a las 09:00 AM en la Plaza Bribón de Chacao
Ante los obstáculos que han puesto las instituciones del Estado venezolano a las iniciativas llevadas a cabo por la oposición para propiciar un cambio de gobierno por las vías constitucionales, el partido Voluntad Popular planteó ayer ante la opinión pública otro mecanismo que comprende un referéndum popular para que el pueblo decida si está de acuerdo con que la Asamblea Nacional declare el abandono del cargo del presidente Nicolás Maduro, dentro de lo establecido en la Constitución en los artículos 233 y 71.
“Cuando nos robaron el revocatorio, la Asamblea Nacional planteó que debíamos pasar un juicio político de Nicolás Maduro, declarar el abandono del cargo y convocar a la gente a la calle para que se restituyera la Constitución”, dijo Freddy Guevara, coordinador encargado de la tolda naranja.
Durante un acto en el que estuvo acompañado por sus homólogos parlamentarios y seguidores del partido, Guevara convocó a una jornada de información y sumatoria de personas para esta iniciativa. 
Anunció que a partir de este momento concentrarán sus esfuerzos en tres acciones: 1) Convencer a la Mesa de la Unidad Democrática para que acompañe esta causa y no vuelva a retroceder en la agenda. 2) Reunir a más de 7 millones de personas dispuestas a participar en la consulta electoral y que el CNE sea el árbitro de ese proceso. 3) Salir a las calles a defender los resultados de ese referéndum.
El dirigente destacó que la propuesta está apegada a la legislación nacional. “Esto no es un invento nuestro, cuando nos robaron el revocatorio la Asamblea Nacional propuso que debíamos pasar un juicio político de Nicolás Maduro, declarar el abandono del cargo y convocar a la gente a la calle para que se restituyera la Constitución”.
Invitó a todos los ciudadanos a una asamblea popular de calle para el próximo sábado a las 9:00 am en la plaza Brion de Chacaíto.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Pedro Pablo Fernández A Monseñor Claudio María Celli

LUIS MANUEL AGUANA Cambio Constituyente



“Bienaventurados los que tienen el valor de cambiar
porque de ellos será el reino de la libertad”
Carlos Alberto Montaner

Qué difícil es hablar de cambio en Venezuela. Pareciera que somos un pueblo conservador cuando hemos históricamente demostrado haber sido agentes de cambio para otras naciones. La gente te dice: “mejor deja las cosas como están, ya resolveremos”. Y así nos pasamos años y años en lo mismo, y por supuesto con los mismos resultados. Esto tiene especial importancia cuando se trata de introducir cambios políticos. La gente se acostumbra a una manera de ser en la política, lo que hace que difícilmente al plantearse cambios fundamentales esta los tienda a rechazar, por más que les expliques que no puedes continuar haciendo lo mismo.

Tenía que pasar un intento de golpe de Estado en 1992 para que la gente entendiera que el camino que llevaba Venezuela no era el correcto y que era necesario cambiar. Chávez tuvo ese efecto “renovador” en esa Venezuela acostumbrada en el facilismo de una renta a darle el voto a uno de los dos partidos que se repartían el poder, alternándolo cada 5 años. Eso cambió en 1993 cuando la gente se cansó de esos dos partidos que a juicio de las mayorías no resolvían sus problemas, y le dio su voto a un disidente de esos partidos, que reunió unas “chiripas” (nombre dado a las minorías que se consideraban excluidas), y luego en 1998 tampoco confió en esos dos partidos y caímos en las manos del golpista de 1992, con las consecuencias que estamos sufriendo 18 años después.

 Es bueno hacer esos recordatorios, en especial para las nuevas generaciones que ahora solo leen cosas en las redes sociales. No son particularmente meticulosos en escarbar nuestra historia contemporánea. Mi sobrino treintañero me decía en estos días: “tío para que guardar libros si todo está en Internet”, sentencia que me aterrorizó particularmente porque esta lucha por el cambio no es para nosotros los viejos sino para ellos.

¿Y que se nos ofrece como solución a estos 18 años de tragedia? Ni más ni menos que volver al mismo sistema que teníamos cuando la gente obstinada voto por Rafael Caldera y sus “chiripas” en 1993 y por Chávez en 1998. No es cuento, es la realidad. Eso es lo que nos están proponiendo. ¿Y quienes lo proponen? Pues aquellos que no conocen otro sistema. El liderazgo rancio de la mayoría de partidos que ustedes ya conocen de la MUD. Si volvemos a lo mismo de antes de 1998, y peor aún, con los mismos actores, tendremos a otro Chávez en nuestro futuro próximo, como el día sigue a la noche, así cambiemos mil veces a Nicolás Maduro. Y eso es lo que hay que entender, y entenderlo bien.

Un sistema que en 1998 boqueaba por corrupción, instituciones débiles, amiguismos, nepotismo, negociaciones, pobreza, excluidos, etc., etc., etc., todo aquello por lo que se le dio a Chávez el poder en 1998 y que el Galáctico ofreció resolver con una Constituyente, se agravó exponencialmente porque un resentido social llegó prometiendo venganza. Con razón a nosotros que ofrecemos una medicina similar –una Constituyente-, pero con una aproximación completamente diferente, no nos quieren ni oír. Y tienen razón, no solo por aquello del dicho “quien es picado de culebra le tiene miedo al bejuco”, sino porque luego de esa picada los venezolanos deben exigir las explicaciones que no le exigieron antes a Chávez, acerca de una Constituyente como instrumento de cambio. Lo importante es que nosotros si podemos explicarlo, a diferencia del Galáctico que engaño a todo el mundo manipulando las aspiraciones de cambio de la sociedad venezolana.

Cuando Chávez ofrece la salida constituyente en 1998, en el fondo lo que estaba proponiendo era cambio. Cambiar toda la basura de lo que posteriormente él mismo  llamó 4ta República, e instaurar un nuevo sistema. Y la gente lo compró sin más porque eso era lo que estaba clamando. Y lo compró sin un papelito que dijera que significaba eso de “Constituyente”. Las explicaciones vinieron después con una nueva Constitución llena de errores, que desmontó la representación federal de los Estados, más centralista que la anterior y dándole todo el Poder al Presidente de la República, más aun del que ya se tenía en el texto de 1961. Una banda de piratas rompió lo que estaba bien hecho y lo sustituyó por algo contrahecho. El resultado, casi 20 años después, lo pueden ver en la mesa de comer de todos los venezolanos. La solución no puede ser volver al pasado. Hay que volverlo a hacer todo…

Partiendo de la premisa anterior, surgen entonces muchas interrogantes. ¿Cómo empezamos?  ¿Qué se hará? ¿Cómo se hará? ¿Quiénes lo harán? ¿A partir de qué momento se hará? Comenzando por la última pregunta, el momento es ahora. Si los venezolanos se dejan convencer que lo que había antes de 1998 era mejor que esto, volverán a sufrirlo. No era mejor, era de menor intensidad que es muy diferente. Había menos corrupción, pero la había; había menos militarismo, pero lo había; había menos pobreza, pero la había; había menos corrupción judicial, pero la había (incluso esto puede ser discutible); había menos delincuencia y asesinatos, pero los había; la salud pública funcionaba mejor que ahora pero igualmente no funcionaba; y así sucesivamente. Y quienes detentaban el poder se aprovechaban menos de él, pero se aprovechaban. Lo que hay ahora no es más que lo que había antes de 1998, pero aumentado en un factor inimaginable.

Y aunque antes de 1998 había más comida y producción, no era porque el sistema lo permitiera, al contrario. Los empresarios se quejaron amargamente de la suspensión de las garantías económicas secuestradas por todos los gobiernos democráticos, lo que permitía que cada grupo político hiciera su propio negocio estando en el gobierno. Lo que hizo Chávez fue “un quítate tú para ponerme yo”, creando su propio circulo de riqueza –boliburguesía como la llaman-, y excluyendo a quienes lo hacían tradicionalmente para los partidos del anterior estatus. Yo no quiero volver a eso. Quiero algo muchísimo mejor que eso.

El hecho que Chávez indicara en 1998, en su ignorancia del tema, que una Constituyente era una salida a esos graves problemas que presentaba el país en ese entonces, no significa que estuviera equivocado. Lo que significa es que interpretó correctamente el sentimiento cambio expresado por la gran masa de ese entonces, fabricando su propio sistema hasta que se murió. Solo que el sistema que fabricó basado en una peor versión –si es que eso es posible- del castrocomunismo cubano, es inviable en nuestro país.

Nos resta a nosotros, los venezolanos que sobrevivimos a esta versión del infierno en la tierra, cambiarlo a una completamente opuesta, entendiendo que lo que funcionaba antes no es la respuesta, sino una cosa completamente nueva, con nuevos actores y una nueva propuesta al país. De allí que debamos utilizar nuestra máxima creatividad y disposición de cambio.

¿Cómo empezamos? Recogiendo un mínimo de 15% de manifestaciones de voluntad establecido en el Artículo 348 constitucional para convocar al Poder Constituyente Originario; ¿Qué se hará? Una Asamblea Nacional Constituyente de carácter Originario que deberá discutir un nuevo Pacto Social entre todos los venezolanos y producir un nuevo texto constitucional basado en una Propuesta de País que proponga a los venezolanos una estructura política e institucional completamente diferente a la que tenemos ahora y la que teníamos antes de 1998 para reconstruir al país. Nosotros tenemos una y se llama Proyecto País Venezuela Reconciliada vía Constituyente (verla en https://docs.google.com/file/d/0B6yI0gUROWzDR29KUFBDQ0JPa2c/edit?usp=gmail). Esperamos ver que los factores políticos presenten la suya y la discutamos; ¿Cómo se hará? Mediante la participación de todos los venezolanos de buena voluntad que suscriban el documento “Bases Constituyentes, Propuesta de los Ciudadanos para la Reconciliación y el Cambio” (ver http://ancoficial.blogspot.com/p/documentos-fundamentales.html); ¿Quiénes lo harán? Los venezolanos. Nadie vendrá a hacerlo por nosotros...

Caracas, 29 de Noviembre de 2016

Twitter:@laguana

JULIO CESAR MORENO LEON Un dialogo que nadie quiere


  

La amenaza de una guerra civil  se ha convertido en un chantaje para estabilizar al gobierno de Maduro. Y la presencia del Vaticano en la mesa de negociaciones se usa como paragua para protegerse de la Carta Democrática Interamericana y del rechazo de la comunidad internacional.
Antes de la llegada a Venezuela del Nuncio Emil Paúl Tscherrig en representación del Papa Francisco, la iglesia católica venezolana definió claramente su pensamiento sobre la naturaleza totalitaria del sistema político ideológico impuesto en nuestro país.
Las palabras de nuestros obispos, expresadas en densos y contundentes documentos, no dejan dudas sobre lo que piensan los curas que en todo el país palpan en directo las miserias a las que nos ha conducido el socialismo del siglo XXI.
La Conferencia Episcopal ha calificado al sistema impuesto en el transcurso de estos 17 años cómo un proyecto “totalitario comunista”, destinado a controlar todos los espacios de de la vida ciudadana y de las instituciones públicas y privadas del país.
Los documentos suscritos por los Obispos denunciaron que la democracia venezolana está resquebrajada, y que el diálogo debería tener como escenario a la Asamblea Nacional, por ser ésta la representante del pluralismo político expresado en el voto popular.
Por su parte el Viceprovincial José Virtuoso en documento dirigido A LOS HERMANOS JESUITAS Y LAICOS (3-10-2016), comparó  la situación venezolana con “una olla de presión sin válvula de escape”. Y definió a la etapa que vivimos como un tiempo de tragedia, en el que el empobrecimiento es masivo en medio de la frustración y la rabia colectiva, y expresó que frente a una violencia impune “el autoritarismo político y la hegemonía comunicacional pretenden imponer un mundo demagógico y falso”.
Para la compañía de Jesús el gobierno es ilegítimo, y a pesar de estar en minoría electoral controla todos  los poderes públicos con excepción de La Asamblea Nacional.
En nuestro país, según los jesuitas, se vive en medio de una situación de violencia institucionalizada y de “pecado estructural”, y, “los dones  de la vida y de la paz están constantemente amenazados”.
Esos conceptos expresados por la jerarquía católica constituyen la más radical condena de la Iglesia a gobierno alguno en la historia del país. De esa manera, el clero venezolano sentencia severamente la moralidad del régimen, y se pronuncia por la salida pacífica de la crisis a través del proceso revocatorio establecido en la Constitución nacional.
Hasta el 24 de octubre, cuando el enviado del Papa anunció, desde el Hotel Meliá  el inicio de las conversaciones gobierno-oposición, la conducta de los dirigentes de la UNIDAD parecía orientada a enfrentar a lo que calificaban como DICTADURA mediante movilizaciones de calle, intensificación de las protestas, enjuiciamiento de Maduro y solicitud de aplicación de la Carta Democrática Interamericana.
En la ruta fijada por  la MUD participaban en perfecta solidaridad, y con renovadas esperanzas, millones de compatriotas que tomaron las calles exigiendo el revocatorio presidencial y el cambio radical del régimen.
De manera reiterada los más importantes líderes partidistas de oposición negaron los rumores sobre acuerdos con el gobierno sin lograr antes la  libertad de los presos políticos y la convocatoria al referéndum revocatorio. En ese contexto son abundantes las declaraciones y pronunciamientos aparecidos en los medios de comunicación durante el tiempo previo a la llegada del enviado del Vaticano.
Vemos como la Asamblea Nacional denuncia formalmente en sesión del domingo 23 de octubre “la ruptura del orden constitucional en Venezuela”. Acuerda igualmente el parlamento solicitar a nivel internacional la activación de “todos los mecanismos necesarios para garantizar los derechos del pueblo de Venezuela”, y determinar la situación constitucional del Presidente de la República mediante el estudio de su doble nacionalidad y la determinación del abandono del cargo.
Además los diputados emplazan a la Fuerza Armada a “no obedecer ni ejecutar ningún acto o decisión que sean contrarios a los principios constitucionales”; convocan a la ciudadanía “a la defensa activa de la Constitución hasta lograr la restitución del orden constitucional”, y acuerdan denunciar ante la Corte Penal Internacional a los jueces regionales y rectoras del Poder Electoral que suspendieron el referéndum presidencial. Los asambleístas calificaron la arbitraria actitud de esos jueces y del Consejo Nacional Electoral como un golpe de estado.
Sin embargo, a la par de esa vigorosa ofensiva opositora circulaban versiones sobre la inminente instalación de una mesa de diálogo acompañada por la representación de alto nivel enviada por el Papa Francisco.
La versión toma cuerpo cuando se conoce la noticia de la entrevista que el Papa concede a Nicolás Maduro el día 24 de octubre en horas de la noche.
Inmediatamente después de la inesperada reunión, Maduro explica que en ese encuentro agradeció  al Santo Padre el apoyo dado “para que por fin y definitivamente se instale una mesa de diálogo entre los distintos factores de la oposición y el gobierno legítimo y bolivariano que yo presido”.
En respuesta a esos acontecimientos, el 25 declara el gobernador Capriles: “¿cuál diálogo?, en Venezuela no se ha iniciado ningún diálogo, la agenda de la MUD sigue intacta. Ellos pretenden usar la buena fe del Papa Francisco, y la buena fe del Nuncio para decir…aquí no ha pasado nada”.
Y Henry Ramos en esa misma oportunidad dice que “si iban los partidos al diálogo promovido por el Vaticano, acudiríamos. Como ahora todos nos enteramos por televisión, nosotros tampoco vamos”.
Por su parte el dirigente de Voluntad popular Luis Florido niega la existencia de condiciones para  dialogar con el  gobierno, y en cambio afirma: “vamos a debatir el juicio político, podemos estar a las puertas de la destitución de Nicolás Maduro”.
Sin embargo cuando llega el Nuncio Emil Paúl Tscherig cambia brusca y sorpresivamente el rumbo de los acontecimientos políticos nacionales, y se produce un viraje radical en la actitud de algunos de los partidos integrantes de la MUD.
El emisario del Vaticano al anunciar el inicio de las conversaciones gobierno-oposición, explica en rueda de prensa realizada en el Hotel Meliá Caracas, que estos encuentros se vienen preparando desde hace cuatro meses, y agradece  al Secretario General de UNASUR, así como a los ex presidentes Zapatero, Torrijos, y Fernández las gestiones realizadas para hacer avanzar el proceso de diálogo.
Y en un documento que suscriben de manera conjunta los delegados del gobierno, los representantes de la oposición y el grupo de acompañantes, el representante de Francisco da a conocer los objetivos de las reuniones a iniciarse.
El documento leído por el Nuncio señala entre otras consideraciones, que se trata de lograr pacíficamente, “la superación de las coyunturas económicas, sociales, políticas institucionales, fundamentales para la necesaria convivencia democrática que requiere la sociedad venezolana”.
Por su parte, Chuo Torrealba hace circular algunos mensajes en las redes sociales en los que entre otros argumentos plantea una supuesta alternativa entre “la esperanza o la matanza”.  En otras palabras el Secretario General de la MUD indica que si no dialogamos con el gobierno vendrá un baño de sangre.
En su muy peculiar estilo discursivo, declara Torrealba que el diálogo con la participación del Vaticano es un triunfo de la oposición y que han obligado al gobierno a sentarse a conversar. Califica la mediación papal como un “bálsamo” y pide que  “resignifiquemos  la palabra diálogo para construir un país mejor”. Con estos planteamientos quedan congelada, en menos de 24 horas y por orden de no se sabe quien, una agenda en la que la mayoría parlamentaria había aprobado dos días atrás medidas de trascendentales repercusiones para la vida institucional del país.
Denunciar la ruptura del orden constitucional, solicitar la intervención de la OEA y demás organismos internacionales, demandar ante la Corte Penal Internacional a jueces  y   rectores del CNE, y llamar a la Fuerza Armada a desobedecer órdenes superiores, son medidas políticas y jurídicas de gran envergadura que a al ser aprobadas por la representación popular deben ser obligatoriamente cumplidas, a menos que esa misma representación popular decida revocarlas en una sesión formal y con base a sus reglamentos internos.  
Sin embargo, sin dar mayores explicaciones al país, una parte de la MUD acude al encuentro con el gobierno y asume una especie de investidura plenipotenciaria, que nadie le ha otorgado, pero que sin embargo utilizan para frenar una ofensiva democrática, pacífica y constitucional respaldada activamente por las grandes mayorías nacionales y por la comunidad internacional.
Sin exigir las condiciones previas que hasta entonces consideraban irrenunciables e irreversibles esa parte de la MUD suspende el juicio a Maduro, accede a retirar a los diputados de Amazonas irrespetando la soberanía popular reflejada en los resultados electorales de esa región, y congela las exitosas gestiones realizadas en la OEA y ante otras instituciones internacionales.
En cambio el gobierno liquida el revocatorio, los presos políticos continúan en las cárceles y frente a una crisis económica, política y social que avanza indetenible la unidad de la oposición se resquebraja en medio de la incertidumbre nacional.
Enjuiciando esos temas, muy bien han dicho los ex presidentes integrantes del foro Iniciativa Democrática de España y América (IDEA),  Laura Chinchilla, Oscar Arias, José María Aznar, Nicolás Ardito Barleta, Belisario Betancourt,  Armando Calderón  Sol, Felipe Calderón, Rafael Angel Calderón, Alfredo Cristiani, Fernando de la Rua, Vicente Fox, Eduardo Frei, Jorge Quiroga, Miguel Angel Rodríguez, Oswaldo Hurtado, Luis Alberto La Calle, Jamil Mahuad, Luis Alberto Monge, Mireya Moscoso, Andrés Pastrana, Sebastíán Piñera, Alvaro Uribe y Juan Carlos Wasmosy  en carta recientemente dirigida a la OEA, que en  la posición expresada en el documento conjunto de gobierno y MUD “se omite lo sustantivo en cualquier democracia, el respeto a la soberanía popular y el derecho al voto como vía para superar en libertad los conflictos políticos y lograr una paz sustentable con fundamento en la justicia”.
Según el grupo de ex mandatarios, “ese diálogo, como distracción, prostituye a la democracia y a  su esencia”,  “ignora a la Asamblea Nacional depositaria de la soberanía popular en toda democracia” y deja de lado la libertad de los presos políticos condición imprescindible para lograr cualquier acuerdo. Denuncian además que el Tribunal Supremo ha suspendido el derecho a manifestar y ha prohibido a la Asamblea Nacional realizar el juicio al Presidente. Finalmente piden a la OEA la elaboración de un informe en donde el organismo regional plantee las  alternativas inmediatas que permitan recuperar el orden democrático en Venezuela.
Mientras se agrava la crisis, la oposición sufre su más grave quebranto al persistir, una parte de la MUD, en un supuesto diálogo que la opinión pública rechaza, que no representa a nadie y que puede significar la liquidación de un liderazgo hasta hace pocos percibido como capaz de dirigirnos exitosamente  al rescate de la libertad y la democracia.
Caracas, 28-11-2016
juliocesarmorenoleon@yahoo.es 

















martes, 29 de noviembre de 2016

EDDIE A. RAMÍREZ S. Venezuela: ¿País petrolero?

Venezuela: ¿País petrolero ?

Un grupo calificado de conocedores del tema de los hidrocarburos viene alertando a los venezolanos sobre la difícil situación que atraviesa Pdvsa, las oportunidades que  hemos perdido y las que podemos perder, las amenazas que se ciernen y lo que se requiere hacer. La semana pasada el  Grupo Orinoco, el IESA y Coener presentaron el foro ¿Tiene Venezuela futuro como país petrolero?  En el que se presentaron valiosas ponencias que ameritan ser divulgadas.
Luis Soler recalcó que la situación operacional y financiera de Pdvsa es insostenible como consecuencia de haber establecido objetivos no acordes con la razón de ser de una empresa petrolera. La disminución de los precios a partir de octubre del 2014 solo agravó la crisis. Presentó  una radiografía de  Pdvsa en base a datos de los  informes anuales de la empresa. Venezuela está produciendo 1.230.000 barriles por día (b/d) menos que en el año 2001, de los cuales un 40% es extraído por las empresas mixtas. Se importan crudos livianos y lubricantes. Las refinerías deberían estar procesando 1.050.000 b/d, pero en el  2015 solo procesaron 860.000 b/d, elaborándose productos de menor valor que las gasolinas y destilados. El costo de producción se triplicó y el de refinación casi se duplicó y en refinación se pierden  cinco dólares por barril. Se desmanteló el sistema de refinación internacional y existe un desfase tecnológico y la comercialización es ineficiente.   El número de trabajadores pasó de 69.000 a 171.300 y el índice de accidentalidad aumentó más del doble.
Soler reporta que entre el 2010 y el primer semestre de este año se dejaron de percibir 142 mil millones de dólares, estimando que la producción pudo ser de tres millones de barriles por día, cifra muy inferior a la contemplada en el plan estratégico de Pdvsa.  Este experto considera imprescindible una mayor participación del sector privado y  despolitizar a  la empresa. El reto, según este ponente, es pasar de una Venezuela petrolera a una Venezuela con petróleo, indicando que existe una ventana de oportunidad de ingresos petroleros moderados no mayor de 20 años.  
Arnold Volkenborg señaló que tenemos un futuro petrolero incierto y difícil. La disminución del crecimiento de la demanda, el aumento de la oferta, los avances logrados en Estados Unidos en la extracción de petróleo liviano de las lutitas, los acuerdos para limitar las emisiones de carbono por temor al calentamiento global,  vehículos eléctricos ( en el 2030 el 50% de los vehículos nuevos en China, USA y Europa serán eléctricos),  reemplazo del diesel por gas,  crecimiento indetenible de otras fuentes de energía y la política de Arabia Saudita y otros de extraer lo más posible para evitar que sus reservas petroleras se queden en el subsuelo constituyen  una amenaza  para nuestro país.
Volkenborg recalcó que Venezuela no debe planificar pensando que los precios van a subir. Es cierto que, cuando descendieron los precios del crudo, en Estados Unidos  cerraron taladros  en la producción de petróleo a partir de lutitas, pero con los avances tecnológicos los mismos se reactivan con precios entre 40 y 50 dólares por barril.  Este conferencista  considera un error haber descuidado la exploración y producción de petróleo liviano y mediano en áreas tradicionales. Postula que la Faja del Orinoco no debe ser prioritaria por costos y calidad del crudo. A pesar de que se abandonó  parcialmente el mercado de crudos pesados al vender varías refinerías en el exterior,  todavía tenemos  una ventana de oportunidad, pero es necesario apurar el paso ya que Canadá, México y Colombia compiten por el mercado de crudos pesado en el Golfo.  Los pronósticos sobre el  crecimiento de la demanda varían según las fuentes, pero algunos  estiman que llegará a un pico en el 2030-2040. El ponente  señaló que hemos perdido oportunidades en  gas  y en  petroquímica.
Arnoldo Gabaldón recalcó que tenemos el reto de definir e implementar una política petrolera para el cambio y adaptarnos a las realidades de la transición energética mundial. Parte del principio de que la industria petrolera continuará siendo fundamental para superar la transición política y la crisis fiscal. Se requerirá definir una nueva misión y visión en materia de responsabilidad social y ambiental, eliminar la dualidad existente de que el presidente de Pdvsa es también ministro de petróleo. Transferir a la nación la deuda adquirida por Pdvsa para realizar actividades no petroleras, titularizar deuda con proveedores, devolver bienes secuestrados a empresas de servicios, revisar convenios internacionales, disminuir porcentaje de participación de Pdvsa en empresas mixtas, establecer  porcentaje variable de regalía  de acuerdo al tipo de yacimiento.
El citado expositor recomienda  enfatizar en el mantenimiento, priorizar exploración y producción en áreas tradicionales,  fijarse como meta un crecimiento anual de 100.000 b/d; evaluar empresas mixtas en la faja del Orinoco, crear un ente regulador de los hidrocarburos y un consejo nacional de energía.  Cumplir con los acuerdos de Paris sobre reducción de emisiones de carbono, aprobar ley de cambio climático, evitar quema de gas en los pozos, eliminación o reducción de subsidios a los combustibles, estableciendo  mecanismos de compensación, estimular el reciclaje;  saneamiento de pasivos ambientales, control y mitigación de impactos socioculturales y de la salud de la población, estimular producción de gas y  expansión de petroquímica por sector privado.
Ramón Key, disertó sobre petróleo y economía, destacando que el modelo rentista no es sostenible al hacer depender a la sociedad del ingreso petrolero. El aumento de los precios tiene un efecto perverso al incentivar el gasto fiscal y el  aumento de las importaciones públicas. Paradójicamente, el modelo afectó negativamente la capacidad de producción de Pdvsa y esta fue convertida  en una corporación de desarrollo. Venezuela tiene excelentes perspectivas en comparación con otros países,  4,6 en escala máximo de 5, pero el atractivo para inversiones es de solo 1,6.  Juan Carlos Sánchez recalcó la importancia de aprovechar la estrecha ventana que nos queda mientras desarrollamos una economía abierta, competitiva y sustentable. Javier Larrañaga coordinó el foro.

Como (había) en botica:  Asesinar, encarcelar, torturar, exiliar, confiscar la propiedad privada, empobrecer a la población,  permitir un solo periódico y un solo partido político y mantener el poder por 50 años, no significan nada para muchos dirigentes del mundo, incluidos el Secretario General de la ONU, el primer ministro canadiense y el mismo Papa. ¡Qué pérdida de valores! Pareciera que  haber derrocado al dictador Batista, confrontar a los estadounidenses y lograr  avances en la educación y en la salud de los cubanos convierten al delincuente Fidel en un héroe  ¡ No más perseguidos políticos, ni exiliados!      eddiearamirez@hotmail.com 29/11/16 Noticiero Digital, Runrunesa